La simulación de negocios y escenarios de planificación estratégica contempla el desarrollo de modelos matemáticos (representación de sistemas o situaciones reales) de simulación en un computador.Nuestros modelos se basan en el paradigma de la Dinámica de Sistemas (DS).Esta metodología de modelación utiliza funciones de retroalimentación para representar escenarios probables para un negocio o sistema, en el tiempo. La metodología de la DS es un procedimiento multidisciplinario orientado a identificar, conceptualizar, representar y analizar aspectos operacionales, tácticos como también estratégicos de los negocios en un horizonte relevante para las decisiones.
Los modelos de simulación ayudan a los Ejecutivos en la adopción de decisiones al adquirir una mejor comprensión de las relaciones causa-efecto, en el horizonte de interés. Los modelos de simulación son herramientas que ayudan a los Ejecutivos de las Empresas a imaginar, experimentar y administrar el futuro, antes de que este se transforme en el presente.
Algunos de los beneficios que los Ejecutivos pueden obtener de la experimentación con un modelo de simulación en un proceso de planificación estratégica, en vez de experimentar con el sistema real, son los siguientes:
Permite dimensionar los diferentes componentes en la agregación de valor
Contribuye a un período de recuperación de la inversión breve
Permite a los Ejecutivos evaluar el impacto de cursos de acción opcionales
Facilita la definición de indicadores de gestión y el dimensionamiento de metas y alarmas
No existen riesgos de falla, al contrario de una experimentación con el sistema real
Mejora y refuerza el proceso de aprendizaje a través de la experimentación
Mejora la colaboración entre Ejecutivos de diversas áreas funcionales
Facilita el proceso de comunicación de problemas complejos
Simulación de Procesos
Las Empresas que desarrollan procesos productivos intensivos en capital, manejo de materiales, inventarios intermedios y capital de trabajo, en general, requieren minimizar los riesgos de lucro cesante provocado por una utilización inadecuada de las instalaciones. Lo anterior, normalmente se presenta desde las etapas más tempranas en la fase de diseño de un proyecto y también en las instalaciones en operación, al cambiar los atributos de las materias primas (caso típico es la minería, donde, a lo largo del tiempo van variando las características del mineral en cuanto a leyes y dureza), lo que modifica la utilización de las diferentes instalaciones, generándose "cuellos de botella" en dimensiones y etapas de los procesos inadecuadas, lo que incide en fugas de rentabilidad.
Una vez construido el modelo, es posible desarrollar diversos "experimentos de simulación", para evaluar diferentes opciones de borde y criterios de diseño, a un costo muy reducido en relación con los beneficios logrados.
Los modelos de simulación de procesos son una poderosa herramienta para amplificar la capacidad del equipo de especialista para adoptar decisiones que, por la naturaleza de los procesos que comprometen, van a reducir en forma significativa el riesgo de invertir en instalaciones que, posteriormente en la operación real, se comporten en forma inadecuada, con el consecuente costo del "lucro cesante" o la necesidad de incurrir en nuevos gastos para resolver estos problemas.